* Cuatro décadas sin Victoria Ocampo: un legado inesperado para el feminismo
Ramona Victoria Epifanía Rufina Ocampo, tal era su nombre completo, murió el 27 de enero de 1979.
Ramona Victoria Epifanía Rufina Ocampo era su nombre completo, sin embargo fue conocida por Victoria Ocampo. Escritora; ensayista; traductora e intelectual, hizo de nexo con el resto del mundo y ubicó a la Argentina en un lugar de suma importancia al promover el diálogo entre diferentes culturas. Además, fue pionera en la lucha por la igualdad de género. Murió un día como hoy, 27 de enero, hace ya cuarenta años y con su partida dejó un legado cargado de compromiso social. Proveniente de una familia aristocrática, nació en 1890 y fue la mayor de seis hermanas. Con una infancia que transcurrió entre Europa y Buenos Aires, comenzó a demostrar interés por la literatura y se convirtió en promotora de obras de colegas nacionales e internacionales al fundar la revista Sur. Quiso ser actriz pero respetó la postura de su padre, quien le dijo 'antes muerto que una hija mía arriba del escenario'. Viajó por el mundo y se nutrió de eso. Lejos de decidir tener una vida cómoda, optó por romper estereotipos y es considerada una de las primeras feministas. Manejaba, fumaba y vestía pantalones en una época en la que eso era aceptado socialmente sólo para los hombres. Se casó a los 22 años con Bernardo de Estrada y en su luna de miel conoce al primo de éste, un diplomatico llamadol lamado Martínez, quién se convierte en su amante.
Sede de la cultura. Una de sus casas es conocida como 'Villa Ocampo' y se encuentra en Beccar (donada a la UNESCO por ella misma en 1973) albergó y vio pasar a diversos personajes de la historia que, de no haber sido por la labor de esta mujer, quizás algunos nunca hubieran visitado la Argentina. Indira Gandhi; Federico García Lorca; Aldous Huxley; Igor Stravinsky; Gabriela Mistral; Antoine de Saint-Exupéry; Rabindranath Tagore; Pablo Neruda; Albert Camus; Octavio Paz y Waldo Frank, fueron algunos de ellos A nivel nacional, la propiedad no se privó de contar con personalidades tales como: Jorge Luis Borges; Adolfo Bioy Casares (casado con Silvina Ocampo, hermana de Victoria y también escritora); Julio Cortázar; Leopoldo Marechal; Tita Merello y María Elena Walsh.
Victoria Ocampo junto a Igor Stravinsky y su hijo Soulima en el jardín de Villa Ocampo.
"La figura de Victoria Ocampo fue trascendental para la cultura argentina por la revista Sur, que se crea en 1931 y la editorial que llevó el mismo nombre y que se creó en 1933. Ambas estaban a cargo de ella y en ese momento y contexto de la Argentina, las mujeres como intelectuales tenían un rol casi insignificante porque era un ámbito predominantemente masculino", cuenta a PERFIL la historiadora María Soledad González, autora del libro Victoria Ocampo. Escritura, poder y representaciones, publicado por la editorial Prohistoria en 2018.
"Victoria Ocampo tuvo una militancia a favor de los derechos civiles de las mujeres", sostiene González.
Lucha por la igualdad de género. "Fue una feminista porque tuvo demandas feministas y habilitó a mujeres de otros sectores sociales sin duda. Hay una militancia que se ve en la década del '30 cuando fundó la Unión Argentina de Mujeres de la cual participó de 1936 a 1938; ahí estuvo con María Rosa Oliver; Susana Larguía y muchas otras mujeres. Tuvo una militancia a favor de los derechos civiles de las mujeres; también luchó por los derechos políticos pero rechazó la promulgación de la ley del sufragio femenino del peronismo. En una nota que ella escribe en 1971 en el número de Sur que se titula 'La Mujer', plantea la reacción al voto femenino que se promulga en el año 1947, y esa sanción la ve enlazada al peronismo y Victoria rechazaba al peronismo, como muchos intelectuales de la época, quienes veían a este movimiento político como la encarnación del fascismo en nuestro país", agrega la becaria doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Anfitriona cultural. "Hay un gran trabajo de Victoria como articuladora de redes y esto es central; sus viajes a Europa y su contacto con intelectuales, sumado a que recibía a exiliados en Argentina. Tuvo una red de contactos admirable y un rol central de mecenas, de difusora cultural"
Victoria fue una mujer extraordinaria en la capacidad de leer la realidad y sus circunstancias. Con el correr del tiempo fue encasillada en estereotipos y en la actualidad trabajamos para romperlos porque merece que se conozca todo el espectro de su persona, como por ejemplo que fue la única mujer invitada a asistir a los históricos Juicios de Núremberg, y en sus memorias ella escribe y se pregunta cómo no hay una mujer en ese jurado. Ese tipo de pensamiento es tan vanguardista y tan adelantado a su época, que creo que no hay tema que ella no haya escrito, con una sensibilidad y una inteligencia fuera de lo común. Fue precursora en la lucha de género".
Perfil. “Victoria estaba alerta por descubrir talentos y los contactaba y los invitaba y les insistía para que vengan a la Argentina. Era inquieta; reflexiva; comprometida, absolutamente proactiva y podía ver el talento de los otros. Pero hay otro aspecto de su vida del que poco se habla y tiene que ver con el valor que se da a la estética y la importancia de esto para que los mensajes profundos lleguen. Por ejemplo, en el caso de Villa Ocampo ella dice ‘dono una casa y un jardín para que se pueda reflexionar sobre los problemas del mundo’, y ahí hay un compromiso con la estética que es extraordinario. Ojalá haya más Victorias Ocampo en la historia de la Humanidad"
Sus anteojos oscuros de armazón blanco, su sello personal. "Al igual que con el resto de los objetos, ella le da un valor al hecho de ornamentarse; era vanguardista hasta la médula y los anteojos no fueron una excepción. Con el tiempo se fue construyendo un ícono a partir de eso. Su manera de pasar por este mundo estuvo llena de gestos cargados de significado"
Donación. “Victoria dona su casa con la misión de que se continúe con el rol que tuvo la propiedad en esa época. Como comparte los valores de la UNESCO, la dona. Fue tan visionaria que Villa Ocampo es el único museo que gestiona todo Naciones Unidas. No dejó el lugar para que se le haga un homenaje a ella, aunque está presente en cada rincón. La última actividad que hizo allí fue el encuentro de las culturas en 1977, al cual asistió Indira Gandhi que vino cuando ya era la primera mujer ministro de la India", relata Silva Seeber. Dos años después de eso, en el '79, Ocampo muere. Tenía 88 años.
Una de las habitaciones de Villa Ocampo. La biblioteca de Victoria tiene 11.000 volúmenes FOTO: Gentileza Observatorio UNESCO Villa Ocampo
Respirar historia. "Villa Ocampo es un lugar único, no sólo por la belleza en sí misma que posee la casa, sino porque aún hay algo que permanece en la atmósfera y se respira y es parte de la historia del siglo XX. Victoria se dedicó a vincular a la Argentina con el mundo y viceversa a través de la cultura; del arte y de la literatura de una manera extraordinaria. Debe haber pocos lugares así”, concluye. La propiedad, que es a su vez museo, se puede visitar los días viernes; sábados y domingos de 12:30 a 19.
Trabajo de www.perfil.com/noticias/cultura.




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